Solicitante
Inicia el pedido de contrato con los datos de la contraparte.
Todo el ciclo del contrato, de la redacción a la renovación
Los contratos rigen cómo funciona tu negocio, pero suelen vivir en carpetas de red, casillas de mail y biblioratos. Esta solución los pone en un solo circuito: se redactan desde plantilla, se aprueban con responsables definidos, se firman digitalmente y quedan archivados con alertas antes de cada vencimiento.
El circuito es el mismo; lo que cambia son los datos, la plantilla y la documentación que se exige en cada caso.
Cada etapa con su responsable y su registro. Las etapas se agregan, se quitan o se reordenan según tu proceso.
Se identifica a la contraparte y el sistema completa sus datos automáticamente; si es nueva, valida que no esté duplicada.
El documento se genera solo a partir de la plantilla aprobada, con las variables ya reemplazadas.
Circula por los responsables según monto, tipo o sector, con aprobación o rechazo registrado.
Legal valida el texto y la documentación de respaldo antes de habilitar la firma.
Firma digital o electrónica con validez jurídica, desde el celular o la computadora, sin imprimir nada.
El contrato firmado queda en el repositorio, con permisos por perfil y búsqueda por cualquier dato.
El sistema avisa antes de cada vencimiento para renovar, renegociar o dar de baja a tiempo.
Cada persona ve y hace exactamente lo que le toca, sin acceso a lo que no le corresponde.
Inicia el pedido de contrato con los datos de la contraparte.
Autoriza o rechaza según su nivel de atribución, y queda registrado quién decidió qué.
Elige la plantilla, completa los checklists y carga la documentación de respaldo.
Revisa el texto y los anexos antes de que el documento salga a la firma.
Entra a su propio portal, revisa el contrato y firma. No necesita usuario de tu red ni instalar nada.
Al identificar a la contraparte se completan solos razón social, contacto y datos fiscales. Nadie los vuelve a tipear.
La validación corre al dar de alta, antes de que el problema entre al circuito y se multiplique.
El usuario se crea automáticamente y recibe sus credenciales por mail. Revisa y firma sin llamar a nadie.
Se genera desde la plantilla vigente y deja de regenerarse en cuanto alguien firma, para que no cambie después.
La documentación exigida cambia según el tipo de contrato, sin depender de que alguien se acuerde.
Seguridad a nivel de registro: la contraparte accede únicamente a sus contratos y su documentación.
La estructura ya está resuelta. Lo que en otras plataformas es un proyecto de desarrollo, acá suele ser parametrización: agregar un campo, sumar un tipo de documento, cambiar un ítem del checklist o reordenar una etapa del circuito.
Se agregan, quitan o reordenan etapas y se define qué rol interviene en cada una. Si no aplica la revisión legal, se saca.
Órdenes de compra, pólizas, habilitaciones, adendas: se suma un tipo nuevo con sus propios datos y queda vinculado al contrato.
Los ítems y la documentación exigida se ajustan por configuración, y se pueden crear tipos de contrato con requisitos propios.
Clases documentales, workflow, checklists, vínculos y firma digital son funcionalidad estándar de la plataforma, con auditoría y permisos de punta a punta. La misma base que usan bancos, aseguradoras y empresas de servicios.
Gestión de Contratos está terminada como solución, pero todavía no la desplegamos en Cloud, así que preferimos no publicar planes que no podemos activar hoy. Si te interesa, dejanos tus datos: te avisamos en cuanto esté disponible y te mostramos el circuito completo mientras tanto.
Avisame cuando esté disponibleTe mostramos el recorrido completo y marcamos qué se ajusta por configuración en tu caso.
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